Capital vs. Humano: Pegar primero, analizar después
- Tiempo Sindical
- 7 feb 2024
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Actualizado: 21 mar 2024

El gobierno nacional cerró la DADSE (Dirección de Asistencia Directa por Situaciones Especiales), un área del Ministerio de Capital Humano que se encarga de dar respuesta a situaciones cuyo abordaje necesariamente debe ser inmediato. Este es un ámbito a través del cual el Estado atendía alrededor de 200 casos por día, en busca de dar respuesta a problemáticas que revisten un carácter urgente, como solicitudes de determinados medicamentos o prótesis sin los cuales corre peligro la vida de las personas afectadas.
El 60% de las solicitudes son de Alto Costo, y tienen que ver con tratamientos oncológicos, hipertensión pulmonar, enfermedades autoinmunes y material quirúrgico para cirugías (cardiológicas, traumatológicas u oncológicas). Por su parte, las de Bajo Costo incluyen medicaciones psiquiátricas, medicaciones para afecciones respiratorias como asma y medicación para epilepsia.
Los requerimientos para que procese la DADSE se ordenan en dos categorías: Alto Costo y Bajo Costo. El 60% de las solicitudes son de Alto Costo, y tienen que ver con tratamientos oncológicos, hipertensión pulmonar, enfermedades autoinmunes y material quirúrgico para cirugías (cardiológicas, traumatológicas u oncológicas). Por su parte, las de Bajo Costo incluyen medicaciones psiquiátricas, medicaciones para afecciones respiratorias como asma y medicación para epilepsia.
Fiel a su estilo de comunicar poco y mal, el oficialismo dio cuenta del cierre de la DADSE -porque el verbo “informar” le quedaría grande- a través de un cartel colocado en la puerta de la oficina donde se ejecutaban estas políticas públicas. Si bien el escueto mensaje volcado en la misma hoja A4 describe al cierre como “momentáneo”, lo concreto es que no se dieron indicaciones acerca de qué sucederá con las líneas en curso ni con las solicitudes presentes y futuras.
La desinformación y la confusión son intencionales, ya que colaboran con la instauración de un clima de desánimo generalizado. La apatía y la sensación de que nunca nada va a cambiar son fundamentales para desalentar cualquier atisbo de organización social, ya sea popular, política, cultural o de cualquier otra índole.
Con esta medida, el oficialismo refuerza su desprecio por los sectores sociales que más ayuda requieren, dado que los sujetos sociales por los cuales existe tal área son ciudadanos de todo el país que carecen de cobertura de salud y viven en situación de vulnerabilidad social y de escasez de recursos económicos que garanticen el acceso al tratamiento médico. A partir de la relación del Estado con laboratorios y farmacias, se estima que el ejecutivo plantea trasladar a los sectores más necesitados un monto de alrededor de 5 mil millones de pesos,
Por su parte, los gremios estatales como UPCN están exigiendo que las autoridades restituyan las prestaciones esenciales para la vida de personas vulneradas en su derecho a la salud. También piden que se brinde información clara a lxs trabajadorxs, que son quienes tienen la función de desarrollar esas políticas públicas.
Mientras tanto, y ante otras situaciones acuciantes, la ministra Sandra Pettovello aseguró que atendería personalmente a todo aquel que se presente ante su despacho. Pero no lo cumplió. No cumplió porque hacer aquello es sencillamente imposible. Esto plantea no mucho más de dos alternativas: o la titular de Capital Humano es extremadamente ignorante respecto de la responsabilidad que tiene, o intentó camuflar una decisión política detrás de un supuesto problema técnico o de procedimiento.
Como en otros aspectos en los que han tenido que desdecirse, lxs funcionarixs de La Libertad Avanza pegan primero y luego -con suerte- aprenden cuáles son las implicancias reales y concretas de sus elucubraciones sobre lo justo y lo injusto; sobre el Estado y lo Privado, y sobre las diferencias entre gobernar y administrar.
Entretanto, el gobierno profundiza su enredo de incongruencias cuando intenta explicar cómo es que quienes resultan perjudicados por sus decisiones son aquellxs que -claramente- requieren asistencia para afrontar situaciones urgentes. Muchos de estos casos tienen posibilidades de abordaje y de resolución, y esas posibilidades dependen en parte de la voluntad política. Con estas medidas, se evidencia que el hecho de que quienes más necesitan se queden sin ningún tipo de herramienta, no es un error, ni una consecuencia no deseada, sino que es el objetivo en sí mismo del cierre de la DADSE.





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